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LA HERRAMIENTA

Tercera parte del libro Yi Jing: Una herramienta para el autoconocimiento

  1. Yi Jing Orienta
  2. Yi Jing: Una herramienta para el autoconocimiento
  3. La herramienta

LA CONSULTA

¿Cómo se enseña a usar un martillo? Puede mostrarse cómo dar el golpe, cómo sujetar el clavo, e incluso cómo evitar el grito cuando el martillo pega en un dedo, pero solo la experiencia nos enseñará cuál es la adecuada fuerza del golpe a cada clavo y a cada pared. De la misma manera, solo la experiencia personal en el uso del Yi Jing nos enseñará realmente cómo utilizarlo de una manera eficiente.

Ya hemos visto que el Yi Jing solo se presenta como un modelo capaz de hacer un pronóstico de la evolución de nuestras circunstancias a partir de un diagnóstico del momento actual de las mismas. Pero, ¿cuál debe ser nuestra parte?, ¿cómo indicar aquello sobre lo que queremos tener un diagnóstico?, ¿cómo iniciar el proceso de utilización de la herramienta?

Consulta versus pregunta

Generalmente, los traductores y comentaristas hablan de hacerle una pregunta al libro con el objetivo de obtener una respuesta (algunos llegan incluso a sugerir que la pregunta sea formulada con ocho palabras: simbólicamente, una por cada trigrama), pero debemos tener presente la diferencia entre dos conceptos que se utilizan generalmente como sinónimos:

PREGUNTA:
Palabra o frase con la que se hace una interrogación; cuestión que se somete a alguien de quien se espera que la resuelva”.
CONSULTA:
Acto o efecto de pedir la opinión de alguien con más experiencia o a un especialista sobre (algún asunto)”.

…y su consecuencia natural:

RESPUESTA:
Solución de una pregunta”. Clave, consecuencia, corolario, descifrado, deducción, entrelíneas, inducción, inferencia, resolución, resultado, terminación.
Conclusión:
Enseñanza que se extrae de un texto o de un hecho”.

Esta diferencia puede parecer solamente un ejercicio de puntillismo bizantino, pero tiene el objetivo de resaltar la actitud correcta ante el libro y lo que esperar de él: obviamente, no podemos contar con que vaya a resolver nuestros problemas específicos que, seguramente, exigen actuar en el mundo de manera concreta. Pero, sin duda, podemos pedirle su opinión, ya que sintetiza la experiencia acumulada de numerosas generaciones de pensadores. Por eso nuestra actitud debe ser la de consultar el libro como fuente de sabiduría y experiencia para así orientar nuestra conducta futura. Dicho esto, podemos continuar con el uso, muy natural, de consulta y pregunta prácticamente como sinónimos.

Pero hay que tener en cuenta un punto muy importante: el Yi Jing, que se basa en la continuidad existente entre todos los procesos, muestra las características de las SITUACIONES en las que estamos envueltos, caracterizando el MOMENTO de las mismas que estamos viviendo, y las presenta como un conjunto de imágenes y textos que funcionan como arquetipos haciéndose eco de la constelación de hechos, personajes y motivaciones que actúan en nuestra situación vital. Dependiendo de nuestra actitud personal, estas situaciones y estos momentos pueden ser razonablemente claros para nosotros, pero, por desgracia, muchas veces son confusos, tanto por nuestra incapacidad de evaluarlos correctamente, como por el hecho de que factores que los están influenciando aún se encuentran en estado de semillas, o sea, aún no han madurado lo suficiente para ser perceptibles…a pesar de que ya están actuando e influyendo en las situaciones y momentos.

Entonces, ¿cómo podríamos confiar en que la pregunta que formulamos al libro es la adecuada? Está irremediablemente contaminada por nuestras (in)capacidades. Pero la respuesta está integrada en la lógica inherente que impregna todos los procesos, e incluye necesariamente a TODOS los factores participantes. Por eso, una vez obtenida una respuesta a nuestra consulta, debemos intentar ‘independizarnos’ de la pregunta y esforzarnos en entender esa respuesta, esforzándonos en ver la situación en la que estamos envueltos como un todo, la cual está reflejada con todas sus facetas en esta respuesta. Muchas veces podremos percibir que la pregunta que formulamos no cumplió su objetivo, ya que no pudimos o no quisimos ver la situación como un todo. En resumen, después de la consulta, con frecuencia tendremos que esforzarnos en responder, a su vez, a la pregunta: “A qué habrá respondido el Yi Jing?, lo que nos va a obligar volver a hacer un análisis del cual obtendremos nuevas perspectivas de la situación y del momento en los que nos encontramos.

Dicho esto, podemos seguir con el uso muy natural de consulta y pregunta como prácticamente sinónimos.

Formulación de la consulta

Antes de hacer la consulta se debe prestar cierta atención a la pregunta a efectuar, ya que una pregunta mal formulada va a dificultar la interpretación de la respuesta.

La pregunta debe ser concisa y objetiva, yendo al meollo de la cuestión que nos preocupa, y debe eliminar preguntas sobre dudas (por ejemplo, preguntar: “¿debo hacer o no xxx?”, “¿debo hacer esto o debo hacer aquello?”). Por lo tanto, es necesaria una evaluación general de la situación que ha motivado la consulta, precisando sus elementos. Es muy conveniente escribir algunas líneas resumiendo la situación antes de redirigir la pregunta, con el objetivo de aclarar las circunstancias que rodean a la consulta, lo que puede evitar que cambiemos inconscientemente el alcance de la misma a la hora de la interpretación.

Teniendo en cuenta la fuerte inclinación de los textos del libro en la dirección de la ética y de la corrección de nuestras acciones, resultan más fáciles de interpretar preguntas del tipo: “¿es correcto hacer esto?”, ”¿es errado comprar aquello?”, “¿debo acercarme a Fulano?”, “¿es conveniente ir hacia…?”, “¿es adecuado contactar con X?

El énfasis que el Yi Jing pone en las acciones y sus consecuencias nos obliga a identificar muy bien cuál es la acción principal sobre la que será aplicada la respuesta; por lo tanto, es necesario indicar claramente cuál es el verbo principal de la pregunta. Por ejemplo, en el caso de “¿es conveniente comunicar a fulano que me voy a xxx?”, podemos observar que hay dos acciones: “comunicar” e “ir”. Así, ¿qué hacemos con una respuesta del tipo: “El ejército retrocede. Ninguna culpa”?, ¿debo comunicarlo o no?, ¿o será que no debo ir? Un rápido examen de la pregunta muestra que la acción principal objeto de duda es “comunicar”, mientras que “ir” funciona simplemente como un complemento, y es sobre “comunicar” que deben aplicarse los consejos obtenidos. Una formulación más fácil de interpretar sería dejar un único verbo, como, por ejemplo: “¿Es conveniente comunicar a Fulano mis planes sobre xxx?”.

Es muy recomendable mantener un registro de todas las consultas efectuadas. Eso será muy útil para relacionar diversas preguntas formuladas a lo largo del tiempo. El Yi Jing nos desvelará esta relación repitiendo hexagramas (lo que indica que la situación, en el fondo, no ha cambiado, solo cambiaron nuestras consultas), o presentándolos en alguna secuencia esclarecedora (lo que destaca la evolución histórica de la situación).

Consultas puntuales

Naturalmente, podemos hacer consultas motivadas por situaciones específicas sobre las cuales tenemos dudas, ya sea sobre el origen de la situación, sobre los diversos factores que influyen en ella, o sobre la actitud correcta que debemos adoptar para afrontarlas. Lo que debemos evitar es intentar saber: “¿qué va a pasar?”. Como ya vimos, el funcionamiento del Yi Jing no implica la existencia de un destino prefijado o de una entidad que tiene cierta predisposición a actuar en cierto sentido. Simplemente, va desvelándonos las tendencias del momento, tanto las que influyen en las posibles acciones de los personajes involucrados como aquellas que actúan de forma inherente en la situación que nos perturba.

Las consultas pueden seguir los formatos señalados en el punto anterior, pero debemos insistir en la conveniencia de mantener un registro de las respuestas obtenidas porque, con mucha frecuencia, podemos observar cómo esas respuestas que considerábamos puntuales y separadas, acaban mostrando un hilo conductor, hecho totalmente lógico si tenemos en cuenta que se trata de problemas que tienen el mismo sujeto: nosotros mismos.

Consultas en serie

Entramos aquí en la esencia de la utilización del Yi Jing como herramienta de autoconocimiento. Puede ser utilizado para efectuar una serie de consultas encadenadas unas a otras, motivadas, cada una de ellas, por la(s) respuesta(s) obtenida(s) a la(s) consulta(s) anterior(es), pero todas vinculadas por el mismo proceso macro que las une. La gran mayoría de los autores se opone a este procedimiento, basado en el Dictamen del H04, Superando la ignorancia, que dice:

No soy yo quien procura al joven ignorante, el joven ignorante me procura.

A la primera consulta, respondo; si hace dos, es molesto; molestando, no respondo.

Por desgracia, el error de estos autores está en la traducción de la palabra 瀆 , que, si bien significa ‘repetir’ como interpreta la mayoría, también significa ‘molestar, cansino, aburrido”. Por lo tanto, el Juicio del H04 se refiere más propiamente a la actitud del consultante y no a la posibilidad de efectuar una serie de consultas encadenadas por un hilo conductor. No estamos aquí recomendando la repetición de la misma consulta con una formulación diferente, porque eso significaría que aplicamos poco esfuerzo para su interpretación, sino el efectuar una secuencia de consultas donde cada una de ellas es consecuencia natural de la comprensión del consultante sobre la consulta anterior. Estas consultas pueden darse una tras otra, o seguidas por intervalos más o menos prolongados, pero siempre unidas por la vinculación entre ellas.

Este procedimiento es particularmente útil en el caso de que el consultante se encuentre en un proceso de autoanálisis en curso, ya sea acompañado de un profesional o solo. Podrá observarse la estrecha correlación entre los dos procesos y la iluminación mutua que se establece entre ellos: un descubrimiento terapéutico que conduce a una consulta, la respuesta a una consulta que conduce a un avance terapéutico.

Aquí, más que nunca, es necesario un registro cuidadoso de las consulta e interpretaciones, ya que no es raro que, a lo largo del proceso, poder disponer de nuevas interpretaciones y relecturas para las consultas anteriores, en virtud de las perspectivas obtenidas por las nuevas consultas. Aun a riesgo de repetirnos, debemos insistir en que, a veces, una respuesta puede parecer, en principio, que no se corresponde totalmente con la pregunta, o incluso ser totalmente confusa, solo para descubrir en esas relecturas posteriores que esa respuesta estaba indicando la semilla de una situación que no era perceptible para el consultante en el momento inicial, porque aún estaba en ciernes, y que solo después de un tiempo pasó a ser visible y a tener sentido, manifestándose como una tierna planta que nace del suelo. Además, en este caso, el Yi Jing generalmente responde a lo que constituye el vínculo fundamental de las consultas en serie, más que a las preguntas puntuales que están siendo formuladas. Es como si el Yi Jing dijese: “Tienes otras cosas en curso que no estás viendo…y, por lo tanto, ni siquiera sabes preguntar sobre ellas”.

Una advertencia: el párrafo anterior no debe servir de justificación para sacar una conclusión apresurada sobre una respuesta determinada del tipo: “¡Ah!, en esta respuesta que no estoy entendiendo debe haber algo misterioso que no capto”, y abandonar los esfuerzos para interpretarla. Cada consulta DEBE ser agotada al máximo de nuestras capacidades, ya que solo el avance posterior de las nuevas consultas nos va a abrir a la comprensión de aquello que antes no captábamos.

MÉTODOS DE CONSULTA

A lo largo de la historia del Yi Jing se concibieron varios métodos para efectuar las consultas que posibilitan su uso como herramienta para el autodesarrollo. De todos ellos, los que tienen mayor interés para nosotros son los tres que explicaremos a continuación, pero antes debemos dar algunas definiciones que se aplican con independencia del método utilizado.

Un hexagrama está formado por seis líneas superpuestas en las cuales podemos diferenciar la posición y el tipo de línea que la ocupa. ‘Posición’ se refiere a la secuencia de líneas, empezando por la 1ª, la inferior, y terminando por la 6ª, la superior; mientras que ‘Tipo’ se refiere a la cualidad de la línea que ocupa cada posición, si es una línea continua o cerrada, yang, o si es una línea partida o abierta, yin.

El proceso de determinación de la respuesta consiste en identificar el tipo de línea que ocupará cada posición, procedimiento que deberá repetirse siempre seis veces, ya que la formación de los hexagramas se hace línea a línea, empezando por la que ocupará la posición inferior (la 1ª), y terminando por la que ocupará la posición superior (la 6ª).

Independientemente del método que elijamos, cada una de las repeticiones pueden llevar a cuatro resultados posibles, cada uno de los cuales corresponde a un tipo diferente de línea:

Tradicionalmente, las líneas dentro de cada hexagrama se identifican por el nombre y la posición, así tenemos, por ejemplo: seis en la primera; siete en la cuarta; nueve en la tercera; siete en la quinta, etc.

En el libro “Yi Jing (I Ching) El Libro de los Cambios: qué es, para qué sirve y cómo se usa este libro milenario” (disponible en este site www.yijingorienta.com.br/), hemos adoptado la siguiente convención para referirnos a los hexagramas y las líneas, sin mencionar el tipo de línea que ocupa cada posición:

Monedas

Es un método rápido de consulta, y el más difundido en Occidente. En él se utilizan tres monedas, atribuyéndose, de manera arbitraria, los valores ‘2’ o ‘3’ a cada uno de los lados. Vamos a utilizar el valor ‘2’ para la cara y ‘3’ para la cruz.

Las monedas deben agitarse y lanzarse sobre la mesa; los valores de los lados visibles deben sumarse, y el resultado será registrado como correspondiente a la primera posición, inferior, del hexagrama. Los resultados posibles y los tipos de línea que les corresponden a cada uno son:

2 + 2 + 2 = 6——x——línea abierta, que se cierra posteriormente (yin que pasa a yang)
2 + 2 + 3 = 7—————línea cerrada (yang fijo)
2 + 3 + 3 = 8—— ——línea abierta (yin fijo)
3 + 3 + 3 = 9——0——línea cerrada que se abre posteriormente (yang que pasa a yin)

El proceso se repite seis veces, obteniéndose así el hexagrama completo.

Analizando los resultados con mayor profundidad, vemos que las monedas pueden caer de la siguiente forma:

Moneda 1Moneda 2Moneda 3Suma
2226
2237
2327
2338
3227
3238
3328
3339

Como vemos, tenemos ocho resultados diferentes, de los cuales una vez puede salir ‘6’, otra vez puede salir ‘9’, tres veces pueden resultar en ‘7’, y las otras tres en ‘8’. Dicho de otra manera:

Como, tanto ‘6’ como ‘8’ equivalen a líneas abiertas, y ‘7’ y ‘9’ a líneas cerradas, tenemos:

Como tano ‘6’ como ‘9’ corresponden a líneas mutantes, y ‘7’ y ‘8’ a líneas fijas, tenemos:

Resumiendo:

Varillas

Es el método tradicional chino de consulta, que se remonta a la dinastía Zhou (1045 – 256 a.C.), y aún hoy puede observarse en la puerta de los templos chinos la presencia de “lectores de fortuna” que utilizan este método. Está consagrado por su antigüedad, y consiste en una manipulación compleja de 50 varillas que se dividen aleatoriamente en grupos, siguiendo un proceso de cierta complejidad. Una explicación detallada del método puede encontrarse en Wilhelm, pág. 276.

El procedimiento con las monedas normalmente se presenta como equivalente al de las varillas, pero no es así. Por un lado, las varillas son un procedimiento, por así decir, más lúdico y estético que el otro; no solamente las varillas son más elegantes que las monedas, sino que deben ser manipuladas en un proceso que lleva cierto tiempo, facilitando una mayor ‘integración’ entre el estado espiritual del consultante y la posterior interpretación. Por otra parte, hay una diferencia significativa entre los dos métodos en lo que concierne a las probabilidades de obtención de líneas mutantes, lo que presenta connotaciones teóricas interesantes. Wilhelm llega a mencionar esta diferencia, pero no profundiza en ella ni extrae ninguna consecuencia de la misma. 2

El cálculo probabilístico para el método de las varillas es relativamente complejo, pero se llega al siguiente resultado:

Por lo tanto:

Hasta aquí, los resultados para líneas abiertas y cerradas, y para mutantes y fijas son idénticos a los obtenidos con las monedas. La diferencia aparece cuando comprobamos que, para obtener un ‘6’, la probabilidad es de 1/16, mientras que, para obtener un ‘9’, es de 3/16, o sea, la probabilidad de obtener una línea cerrada que se abre es tres veces mayor que la de una línea abierta que se cierra, mientras que, utilizando el método de las monedas, los dos tipos de líneas tienen la misma probabilidad; 1/8. 3

Esta diferencia tiene profundas implicaciones, ya que influye tanto en el tipo de líneas móviles que pueden obtenerse en una consulta, como en las propias bases conceptuales del libro, a saber: LA ENERGÍA YANG CAMBIA TRES VECES MÁS FÁCILMENTE QUE LA ENERGÍA YIN. O sea, la “iniciativa” se transforma con más facilidad en la “conformidad” que al contrario. En otras palabras, lo yang es más ‘creativo’, y lo yin más ‘estructurado’; de ahí que el método de las varillas refleje con más agudeza las imágenes tradicionales de lo yang, tales como ‘movimiento’, ‘agitación’, o ‘impulso’, y lo yin como ‘solidificación’, ‘conformidad’ o ‘reposo’.

Analizando las líneas fijas, podemos comprobar también que un ‘8’ es un 40% más probable que un ‘7’ (7 veces en el primer caso y 5 veces en el segundo). Eso significa que la conformidad tiene una tendencia mayor a quedarse como está, que la iniciativa a mantenerse activa.

Baraja

Es posible reunir en un método de consulta tanto el patrón probabilístico, como el manejo lúdico del método de las varillas, con la simplicidad de las monedas. Para eso se utiliza parte de una baraja (32 cartas en total), atribuyéndole arbitrariamente un palo a cada tipo de línea. La cantidad de cartas de cada naipe dependerá del tipo de línea correspondiente, conforme, por ejemplo, a la siguiente tabla:

Como en una baraja hay 13 cartas por palo, se agrega un comodín que se considera que pertenece al palo de espadas o picas.

En este método, el consultante baraja las cartas sin mirar la parte de delante de las mismas. Cuando lo crea apropiado, voltea una de las cartas, registrando el tipo de línea correspondiente al palo extraído, y atribuyéndolo a la primera línea. Volviendo la carta a la baraja, vuelve a repetir el proceso seis veces. Así, el manejo de las cartas es equivalente al manejo de las varillas, y el consultante puede adecuar la velocidad de la consulta as su ‘tiempo’ interno.

Se verifica que la facilidad de manejo es la misma que con las monedas, y las probabilidades son las mismas que con las varillas, ya que:

Eso significa que el método preserva tanto la mayor tendencia de las líneas cerradas a abrirse (‘9’) que la de las líneas abiertas a cerrarse (‘6’), es decir, entre las tendencias a mudar del yang y del yin; como la mayor tendencia a la estabilidad de la conformidad (‘8’) cuando se compara con la iniciativa (‘7’).

Ritual

No hay ninguna divinidad a la que invocar en el momento de la consulta, divinidad que quedaría agradecida o satisfecha si el consultante siguiese cierto ritual. Tampoco el ritual tiene ningún efecto ‘mágico’ ni influye en la respuesta. Pero, indudablemente, quien se va a sentir siguiendo cierto ritual es el propio consultante.

El ritual tiene como función resaltar la importancia de la consulta, y sirve para destacar la singularidad del momento, en el cual nos predisponemos a enfrentar un problema que nos preocupa. Por otro lado, el ritual ayuda a desanimar a las consultas superficiales, carentes de una motivación sólida.

Otra función importante del ritual es la de contribuir a desvincularnos de las emociones con las que iniciamos la consulta: expectativas, preferencias, deseos o ideales preconcebidos sobre el resultado de la misma. Eso permitirá que nos abramos a las emociones producidas por la respuesta, tanto por la visualización de sus imágenes como por la lectura de sus textos, que, como se menciona en la ‘Primera Parte: Fundamentación Teórica’ del libro, se corresponden con los procesos con los que lidiamos y con sus tendencias inherentes. Por lo tanto, tendremos facilitada la interpretación de la respuesta y podremos escoger con más propiedad la conducta adecuada al momento.

El ritual a seguir es un asunto del fuero íntimo de cada uno de nosotros, y se va estructurando a medida que aumenta la familiaridad con el libro y con el mecanismo de obtención de la respuesta.

Algunas sugerencias:

INTERPRETACIÓN DE LA RESPUESTA

Independientemente del método que utilicemos para efectuar la consulta, se obtendrá un conjunto de seis líneas fijas o mutantes, abiertas o cerradas. Las mismas constituyen el hexagrama que representa la respuesta a la consulta o ‘primer hexagrama’, o ‘hexagrama base’, y corresponden al ‘momento actual’ de la situación, o sea, representa el diagnóstico de este momento 4

Debemos observar que no siempre podemos evaluar adecuadamente este ‘momento presente’, ya que el Yi Jing puede destacar aquello que en el momento está en la condición de semilla y, por lo tanto, fuera aún de nuestra percepción, a pesar de que se haya iniciado su evolución en forma concreta. El Yi Jing también puede mostrar en este hexagrama base las condiciones que llevaron a la situación presente, o sea, destacar que el diagnóstico es el resultado de cierto proceso histórico.

En caso de obtener líneas mutantes (valores ‘6’ o ‘9’), corresponden a las condiciones de la evolución de la situación actual, y nos llevan a un “segundo hexagrama” que representa la situación hacia la cual PODRÍA evolucionar la situación actual … dependiendo de la acción del consultante y de los otros envueltos en ella.

Imaginemos, por ejemplo, que la secuencia obtenido fue ‘7’, ‘8’, ‘6’, ‘7’, ‘7’, ‘9’. Después de consultar la tabla de hexagramas, comprobamos que la respuesta es el H25, “Actuando sin esforzarse”, llamado hexagrama base, lo que, dependiendo de la forma en que el consultante reaccione a los consejos de la tercera y sexta líneas, podría llevarlo al H49, “Renovando radicalmente”, llamado ‘segundo hexagrama’ o ‘hexagrama mutado’.

SecuenciaHexagramas
BaseMutado
'9' ——0——
'7' —————
'7' —————
'6' ——x——
'8' —— ——
'7' —————
—————
—————
—————
—— ——
—— ——
—————
—— ——
—————
—————
—————
—— ——
—————
 H25H49

Para interpretar la respuesta deben leerse los siguientes textos y comentarios que los acompañan, preferiblemente en el orden siguiente:

  1. H25: ‘Nombre’, ‘Dictamen’, ‘Explicación del Dictamen’, ‘Imagen’, ‘Secuencia’, ‘Hexagramas mezclados’ y ‘Descripción del momento’.
  2. H253 e H256.
  3. H49: ‘Nombre’, ‘Dictamen’, ‘Explicación del Dictamen’, ‘Imagen’, ‘Secuencia’, ‘Hexagramas mezclados’ y ‘Descripción del momento’.

Los textos 1) diagnostican, en general, el momento presente; los 2) las posibles alternativas de acción o los personajes envueltos en la situación; y los 3) el posible resultado de estas acciones, todo en relación con el asunto consultado.

Es muy difícil generalizar una metodología para la interpretación de los hexagramas, teniendo en cuenta que existen muchas excepciones, variaciones, casos específicos, etc., con las cuales solo la experiencia puede enseñarnos a lidiar. Pero es fundamental hacer énfasis en que el consultante no puede quedar totalmente pasivo, aguardando una ‘señal de los cielos’. Debe trabajar la respuesta, aplicando la interrelación entre textos e imágenes a la constelación de hechos concretos que envuelven al objeto de la consulta. Ni los textos del libro, con su limitado número de palabras, ni las también limitadas imágenes disponibles en el libro pueden describir un número potencialmente infinito de situaciones. Es el consultante quien, influenciado por estos textos e imágenes, acaba comprendiendo los matices de la situación que le está preocupando.

En general, podemos destacar los siguientes elementos en la interpretación y el orden en el cual deben considerarse.

DE LOS HEXAGRAMAS

Nombre del hexagrama

Cada hexagrama representa una situación, una constelación de hechos y personajes, o sea, podemos decir que cada hexagrama cuenta una historia. Esta historia está claramente descrita por el nombre del mismo (p. e.: H56, “Viajando por el exílio”, H51, “Asustado por una sacudida”). Para enfatizar que cada historia no es más que una recomendación sobre la acción adecuada a las circunstancias presentes, sus nombres fueron traducidos como una forma verbal expresada en gerundio o en participio, complementada por un adjetivo, adverbio o sustantivo.

Es muy importante que, antes de continuar, establezcamos una relación directa entre el nombre del hexagrama obtenido y nuestra consulta. La interpretación de la respuesta depende, y mucho, de esta vinculación inicial.

Trigramas constituyentes

Los hexagramas están divididos en dos grupos de tres líneas llamados trigramas, que son muy importantes en la estructura simbólica de cada hexagrama. Las líneas deben contarse de abajo hacia arriba, y forman los siguientes trigramas:

1ª , 2ª , 3ª = trigrama constituyente inferior

4ª , 5ª , 6ª = trigrama constituyente superior

Las dos imágenes proporcionadas por los trigramas completan o ilustran la idea transmitida por el nombre (el texto IMAGEN se ocupa de estos trigramas y de su vinculación):

No H56, “Viajando por el exílio”, tenemos fuego (trigrama superior) extendiéndose en la cima de una montaña (trigrama inferior), quemando la vegetación y saltando por los arbustos secos sin detenerse; esta imagen caracteriza una situación que no es precisamente un viaje de placer, sino algo mucho más dramático, como estar exiliado, vagando de un lado a otro sin asentarse.

No H51, “Assustado por una sacudida”, tenemos un trueno repetido como imagen de un momento en el cual los problemas se acumulan provocando miedo.

Pero, como todo en el Yi Jing, esto no constituye una regla, ya que algunos hexagramas obtienen su significado de su forma total, más que de los trigramas constituyentes:

O H28, “Excediéndose siendo grande”, representa una gran viga apoyada en soportes débiles.

O H50, “Transformándose profundamente”, representa una marmita donde los alimentos crudos son transformados en alimentos cocidos.

El simbolismo de cada trigrama individual está analizado en el apéndice Shuo Gua, “Explicación de los trigramas”, que aparece en Wilhelm, pág.203.

Textos del Dictamen y de la Explicación

El texto del Dictamen indica elementos básicos de conducta, y aporta imágenes adicionales a la historia de cada hexagrama. Como dice Wang Bi (226 – 249):

“Cuando citamos el nombre de un hexagrama, en su significado encontramos el principio controlador, y cuando leemos las palabras del Dictamen, entonces tendremos más de la mitad de las ideas involucradas”.

Así, por ejemplo, en el H45, “Agrupando por el ejemplo”, los trigramas nos muestran un pantano en la planicie (Lago sobre Tierra) que atrae a innumerables animales de las más variadas especies, lo que genera la idea de reunión de un grupo de hombres de todo tipo. El Dictamen dice: “Congregando se ejerce influencia. Solamente un gran rey tendrá un templo ancestral, es conveniente ver al gran hombre influenciando, es conveniente insistir. Usar un gran animal para el sacrificio es benéfico, es conveniente tener a donde ir”. Aquí aparecen imágenes adicionales que se aplican a la situación:

  1. Se trata de un momento en el que se puede ejercer una gran influencia sobre los demás.
  2. Es necesaria la figura poderosa de un hombre que ejerza la función de aglutinar e insista en conseguir una unión de las personas; ese hombre no va a reunirlos por la fuerza física sino por la fuerza de sus principios morales.
  3. La acción de ese hombre debe ser visible y clara, como al sacrificar un gran animal.
  4. Es necesario tener objetivos definidos para influenciar al grupo.

La Explicación del Dictamen aclara las palabras del Dictamen a partir de elementos ‘técnicos’ como son: atributos de los trigramas constituyentes, definición de palabras del Dictamen, características de las líneas más importantes y de la relación entre ellas, y, finalmente, conceptos propios de la filosofía china.

Hexagramas relacionados

Existen hexagramas que tienen relación con el hexagrama que se está analizando. Estos hexagramas pueden ser considerados como auxiliares para la comprensión de la historia representada por el hexagrama básico, pero sus textos no deben incluirse en la interpretación de una consulta.

Hexagrama nuclear, formado por los trigramas nucleares (2ª, 3ª y 4ª = trigrama nuclear inferior; y 3ª, 4ª y 5ª = trigrama nuclear superior). Representa la situación que está en las entrañas de la situación presente. Tomando como ejemplo al H45, “Agrupando por el ejemplo”, el hexagrama nuclear es el H53, “Desarrollándose gradualmente”; eso nos dice que la congregación de hombres alrededor de una figura central y moralmente fuerte lleva implícito el desarrollo gradual de ese grupo.

Hexagrama antagónico el que se forma cuando todas las líneas mutan, lo que indica una situación completamente contraria a la que estamos considerando. Así, el H06, “Disputando inútilmente”, tiene como antagónico al H36, “Escondiendo su luz”, lo que indica que no hay nada más inadecuado que envolverse en una disputa sin tener claras las razones o los posibles desarrollos de la misma, o que, por el contrario, el no tener clara nuestra situación nos va a envolver en disputas y conflictos.

Hexagrama oposto es aquel formado volteando cabeza abajo el hexagrama considerado, y representa otro punto de vista complementario de la situación que estamos analizando. Así, el H40, “Liberando tensiones”, tiene como opuesto al H39, “Obstruido por las dificultades”, lo que resalta que liberación y obstrucción son conceptos complementarios que se presentan prácticamente al mismo tiempo: por un lado, nos liberamos de un obstáculo, y, por el otro, un obstáculo nos aprisiona. Generalmente, los hexagramas opuestos se siguen uno al otro.

Texto de la Imagen

Este texto establece la analogía entre los dos trigramas constituyentes y la conducta que se debería esperar, en las circunstancias descritas por el hexagrama, por parte de un hombre sabio, de un soberano ideal o de un gran hombre.

Así, en el H04, “Superando la ignorancia”, la Imagen dice: “En la base de la montaña mana una fuente [Montaña y Agua], Superando la ignorancia. Así, el hombre sabio, al actuar de manera fructífera, desarrolla su potencial”. Este texto nos muestra a un sabio que, por la fuerza de sus acciones y no por sus palabras, desarrolla el potencial de sus discípulos.

En el H05, “Esperando sin inquietarse”, la Imagen nos da un valioso consejo diciendo: “Nubes se elevan hasta el cielo [Agua y Cielo], Esperando sin inquietarse. Así, el hombre sabio bebe, come, festeja y se divierte”. Cuando se acercan nubes anunciando una tormenta, lo mejor es no estar ligado al futuro y vivir lo que el momento presente tiene de bueno para ofrecernos.

Textos: Secuencia e Hexagramas mezclados

Son complementos para la comprensión de la historia de cada hexagrama. La Secuencia intenta explicar el orden en el cual se presentan los hexagramas, y el texto de los Hexagramas Mezclados hace comparaciones concisas entre algunos de ellos, en general los opuestos.

Comentarios de los traductores

Deben leerse en ÚLTIMO lugar, y solo después de haber aplicado el MÁXIMO esfuerzo en la lectura y comprensión de las imágenes y los textos originales. Ello se debe al hecho de que cada uno de estos traductores o comentaristas introduce SU punto de vista, SU interpretación de los textos, símbolos adicionales de SU preferencia, etc. Desde luego que son de mucha ayuda, sobre todo para principiantes en el Yi Jing, pero no dejan de ser una imposición, no siempre percibida, de los puntos de vista del traductor (recordemos la expresión italiana “tradutore, traditore”). Ejemplo de incomprensión son los de Legge, que, en la Introducción a su traducción de 1882 (pág. 359), dice:

“[...] Está claro que toda adivinación es vana y que el método del Yi no es menos absurdo que cualquier otro. Los propios chinos lo abandonaron en todos los círculos por encima de los charlatanes profesionales, ¡y, aun así, sus eruditos continúan sustentando la sabiduría y la ciencia insondable de los Anexos al Texto!”.

O sea, él, con su mente racionalista propia del siglo XIX, no creía en el aspecto oracular del libro, pero reconocía sorprendido que los chinos pudiesen valorar, y mucho, su lado sapiencial. Esta actitud de incredulidad acabó reflejándose en varios de sus comentarios a los textos.

Wilhelm, a pesar de su éxito en transmitirnos la forma de pensar de los chinos, patina varias veces en su formación de misionero cristiano, como, por ejemplo, en su comentario de la Imagen del H51 (pág. 159):

“El choque provocado por el continuo tronar causa miedo y temor. El hombre superior permanece reverente ante la manifestación de Dios, corrige su vida y examina su corazón para que no abrigue ninguna secreta oposición a la voluntad de Dios”.

El concepto de Dios, Creador de todo lo que hay y capaz de intervenir en los asuntos humanos, no forma parte del pensamiento chino. No tiene nada que ver con el concepto de Cielo, e interfiere con el principio básico del Yi Jing de que las cosas y los acontecimientos se desarrollan con una naturalidad y una lógica inherentes a ellos mismos, y no por razones trascendentes, o sea, no hay nada fuera de los fenómenos en sí mismos.

Estos problemas de interpretación no solo han ocurrido con comentaristas occidentales, sino también con los propios chinos:

DE LAS LINHAS

En caso de que estemos estudiando un hexagrama, debemos tener en cuenta las características y los Textos de todas las líneas. A ellas les atribuimos los valores 6 o 9 porque, en ese caso, consideraremos la posibilidad de cambio de todas y cada una de las líneas. Vistas bajo esta óptica, las líneas representan fases o etapas de la evolución de la historia del hexagrama en cuestión.

En caso de que estemos interpretando una consulta, debemos limitarnos a las líneas mutantes obtenidas, o sea, a las que NO sean 8 o 7. Estas últimas deben ser utilizadas para ‘construir’ el hexagrama, pero, al no ser cambiantes, no se tienen en cuenta en la respuesta (excepto como complemento en la interpretación de las líneas mutantes en función de su interrelación). Las líneas móviles obtenidas pueden tener diversos significados dependiendo de la consulta efectuada, ya que pueden representar:

Naturaleza de la línea

Las líneas pueden ser yin o yang. El tipo de línea indica la dinámica o la naturaleza de esa línea. Por ejemplo: si es yang (9 o 7), indica iniciativa, impulso, rigidez; mientras que, si es yin (6 u 8), indica conformidad, aceptación, flexibilidad. Estas naturalezas se considerarán adecuadas o no, dependiendo de la posición que las líneas ocupen y de la tónica general de cada hexagrama en particular.

Características de la posición

Cada hexagrama está formado por seis posiciones que pueden ser yin o yang, centrales o no. Se nombran de abajo arriba, desde la 1ª en la posición inferior hasta la 6ª en el tope. Son posiciones yang: la 1ª, 3ª y 5ª; y son posiciones yin: la 2ª, 4ª y 6ª.

Cada posición indica lo que las circunstancias esperan del sujeto de esa posición: iniciativa, etc., en caso de yang; aceptación, etc., en caso de yin. Estas expectativas podrán ser cumplidas o no en función de la naturaleza de las líneas que efectivamente ocupen esas posiciones. Así, un 6 en la 2ª posición indica una concordancia entre la naturaleza y las circunstancias de esta línea, y por eso se le considera correcta, mientras que un 6 en la 5ª indica que no es adecuada, de ahí que se le considere incorrecta.

Las posiciones 2ª y 5ª son llamadas centrales por su lugar en los trigramas constituyentes. Son posiciones en las cuales predomina, en general, cierto equilibrio y armonía con relación a las circunstancias, lo que permite compensar excesos de iniciativa o de conformidad.

Relaciones entre las líneas

Existen tres tipos de relación entre las líneas: correspondencia, vecindad y resonancia.

Existe correspondencia entre las líneas de los trigramas inferior y superior: la 1ª con la 4ª, la 2ª con la 5ª, y la 3ª con la 6ª, pero solamente en caso de que esos puestos estén ocupados por líneas de diferente naturaleza. Así, un 6 en a 2ª está en correspondencia con un 7 o un 9 en la 5ª, pero no con un 6 o un 8 en la 5ª. En caso de correspondencia, las funciones de las líneas se complementan, refuerzan y ayudan dentro del significado general de cada hexagrama.

En unos cuantos hexagramas existe entre estas posiciones una relación de resonancia en la que las funciones de las líneas del mismo tipo se amplifican una a la otra. Es el caso de un 9 en la 3ª con un 7 o un 9 en la 6ª. Se trata de una excepción que es resaltada cuando ocurre.

En algunos hexagramas resultan importantes las relaciones de vecindad, las cuales se dan entre líneas contiguas de tipo diferente: un 6 en la 3ª con un 7 o un 9 en la 4ª. Esta vecindad es legítima cuando la línea yang está por encima de la línea yin, e ilegítima en caso contrario. La vecindad supone una interferencia de una línea en los asuntos de la otra, siendo de ayuda en caso de ser legítima y de perturbación en caso de ser ilegítima.

Algunas posiciones reciben representaciones tradicionales: la 1ª es inmadura, la 2ª un funcionario, la 3ª es ‘hiperactiva’, la 4ª un ministro, la 5ª un emperador, y la 6ª un sabio. Pero estas imágenes, si bien ayudan a la interpretación, no deben tomarse al pie de la letra, ya que dependen mucho de la historia que el hexagrama en cuestión esté contando.

Las interrelaciones entre las líneas ayudan significativamente a la comprensión del contexto en el que se desarrolla la situación del consultante. Por ejemplo, imaginemos que hubiese obtenido la línea H413, cuyo texto, un tanto oscuro en sí mismo, dice: “Cuando tres personas viajan, generalmente se pierde una; cuando una persona viaja, generalmente gana un compañero”. El consultante debe preguntarse: ¿A quiénes, en mi caso, representan la 4ª y 5ª línea de los que tengo que separarme (obsérvese que, gráficamente, las tres líneas forman un conjunto)? ¿Cuáles son las personas de mi entorno que son representadas como un ministro débil (la 4ª yin) o como un soberano también débil (la 5ª yin)? ¿Cuál de las personas involucradas en mi situación representa al sabio de la 6ª al que tengo que ayudar (debido a la relación de correspondencia)?

Textos de la línea

Son los textos que permiten identificar el significado de cada línea y el papel que desempeña dentro de la situación descrita por el hexagrama. Indican también la mejor conducta a seguir dentro de la situación, destacan a los principales personajes del asunto bajo consulta, o muestran una secuencia temporal de hechos vinculados a la consulta, etc.

Textos de la línea derivada

Cuando una única línea cambia de tipo, transforma el hexagrama base en otro llamado ‘hexagrama derivado’. Llamamos línea derivada de una línea del hexagrama base a aquella línea que ocupa la misma posición en el hexagrama derivado. Este hexagrama derivado no debe confundirse con el llamado “segundo hexagrama”, formado cuando todas las líneas mutantes obtenidas en una consulta son transformadas 5

Por exemplo, en el H40, Liberando tensiones, sus seis líneas derivadas son:

OriginalLínea que muda de tipo
䷿
H40H541H162H323H074H475H646

El Texto de la línea derivada no forma parte de la consulta, pero ilumina el significado de la línea correspondiente en el hexagrama base. La relación entre el texto base y el de la línea derivada es extremadamente fuerte, pero, paradójica y sorprendentemente, este hecho no ha sido resaltado por los intérpretes del Yi Jing, sean chinos u occidentales, clásicos o modernos. En este trabajo, se ha puesto gran atención a la relación entre el texto de la línea mutante del hexagrama base con la situación descrita por el hexagrama derivado y el texto de la línea derivada. El resultado es que líneas normalmente difíciles de interpretar acaban teniendo claro su sentido con facilidad.

NOTAS

  1. Para la relación entre yang y iniciativa y entre yin y conformidade véase H01 e H02: yin y yang en la sección Términos Técnicos del Glosario.
  2. Wilhelm, pág.277, dice: “Como se puede comprobar, es más fácil obtener el número 5 que el número 9”, pero no hace nada con esta información. Obs.: ‘5’ y ‘9’ no deben confundirse con los tipos de líneas ya vistos, ya que se refieren a particularidades del método de las varillas que no serán explicadas aquí.
  3. Helmut Wilhelm, en “El significado del I Ching (pág. 23), menciona esta diferencia de probabilidades, pero tampoco profundiza en su significado n en las consecuencias de esta diferencia.
  4. Algunas indicaciones de este texto pueden parecer oscuras. En ese caso, recomendamos la lectura de la Fundamentación Teórica para aclararlas.
  5. El hexagrama derivado y el segundo hexagrama solo coinciden cuando en la consulta se obtiene una única línea mutante.