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¿CÓMO CONSULTAR EL YI JING?

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  3. ¿Cómo consultar el Yi Jing?

Jorge Vulibrun 1

El pensador

LA CONSULTA

¿Cómo se enseña a usar un martillo? Se puede mostrar cómo dar el golpe, cómo agarrar el clavo y, hasta, cómo evitar el grito cuando el martillo golpea un dedo, pero sólo la experiencia nos enseñará cuál es la fuerza del golpe adecuado a cada clavo y a cada pared. De la misma forma, sólo la experiencia personal en el uso del Yi Jing nos enseñará, realmente, cómo utilizarlo eficientemente.

Ya hemos visto que el Yi Jing se presenta como un modelo capaz de hacer un pronóstico de la evolución de nuestras circunstancias a partir de un diagnóstico del momento actual de ellas. Pero ¿cuál debe ser nuestra parte? ¿Cómo indicar sobre lo que queremos tener un diagnóstico? ¿Cómo iniciar el proceso de utilización de la herramienta?

Consulta versus pregunta

En general, los traductores y los comentaristas hablan de plantear una pregunta al libro con el objetivo de obtener una respuesta (algunos llegan hasta sugerir que la pregunta sea formulada con ocho palabras: simbólicamente una por cada trigrama), pero debemos tener en mente la diferencia entre dos conceptos que se utilizan generalmente como sinónimos:

PREGUNTA:
Palabra o frase con que se hace una interrogación; cuestión que se somete a alguien de quien se espera que la resuelva”.
CONSULTA:
Acto o efecto de pedir la opinión de alguien más experimentado o experto sobre (algún asunto)”.

y su consecuencia natural:

RESPUESTA:
Solución de pregunta”. Clave, consecuencia, corolario, descifrar, deducción, entrelíneas, inducción, inferencia, resolución, resultado, terminación.
CONCLUSIÓN:
Enseñanza que se extrae de un texto o hecho”.

Puede parecer que esta diferencia es solamente un ejercicio de puntillismo bizantino, pero tiene el objetivo de resaltar la actitud correcta ante el libro y lo qué esperar de él: obviamente, no podemos contar con que resuelva nuestros problemas específicos que, ciertamente, exigen actuar en el mundo de forma concreta. Pero, sin duda, podemos pedirle su opinión ya que él sintetiza la experiencia acumulada de innumerables generaciones de pensadores. Por eso nuestra actitud debe ser la de consultar el libro como fuente de sabiduría y experiencia para así orientar nuestra conducta futura. Habiendo aclarado esto, podemos continuar con el uso, muy natural, de consulta y pregunta como prácticamente sinónimos.

Pero, debe tenerse siempre presente un punto muy importante: el Yi Jing, basado en la continuidad existente entre todos los procesos, muestra las características de las SITUACIONES en las cuales estamos involucrados, caracterizando el MOMENTO de ellas que estamos viviendo y las presenta con un conjunto de imágenes y textos que funcionan como arquetipos que hacen eco a la constelación de hechos, personajes y motivaciones actuando en nuestra situación vital. Dependiendo de nuestra agudeza personal, esas situaciones y esos momentos pueden ser razonablemente claros para nosotros, pero, desgraciadamente, a menudo se confunden, tanto por nuestra incapacidad de evaluarlos correctamente y por el hecho de que factores que los están influenciando están todavía en el estado de semillas, o sea, aún no maduraron lo suficiente para ser perceptibles ..., a pesar de que ya están actuando e influenciando las situaciones y momentos.

Entonces, ¿cómo podríamos confiar que la pregunta que formulamos al libro es la adecuada? Ella está, irremediablemente, contaminada por nuestras (in)capacidades. Pero la respuesta está integrada en la lógica inmanente que impregna todos los procesos y ella incluye, necesariamente, TODOS los factores participantes. Es por eso por lo que, una vez obtenida una respuesta a nuestra consulta, debemos intentar 'emanciparnos' de la pregunta y esforzarnos en entender esa respuesta, esforzándonos en ver como un todo la situación en la que estamos involucrados, la cual está reflejada, con todos sus matices, en esa respuesta. Muchas veces podremos percibir que la pregunta que formulamos erró el blanco ya que no pudimos o no quisimos, ver la situación como un todo. En resumen, después de la consulta a menudo tendremos que esforzarnos en responder, a nuestra vez, a la pregunta: “¿A qué será que respondió el Yi Jing?", lo que nos obligará a hacer una reanálisis, de la cual obtendremos nuevos insights, de la situación y del momento en que estamos involucrados.

Formulación de la Consulta

Antes de efectuar la consulta se debe prestar cierta atención a la pregunta a efectuar, ya que una pregunta mal formulada va a dificultar la interpretación de la respuesta.

La pregunta debe ser concisa y objetiva, yendo al fondo del asunto que nos preocupa, y debe eliminar cuestiones dudosas (por ejemplo, preguntar: “¿debo, o no, hacer xxx?", “¿Debo hacer esto o aquello?"). Para ello, es necesaria una evaluación general de la situación que motiva la consulta, precisando sus elementos. Es muy conveniente escribir algunas líneas resumiendo la situación antes de redactar la pregunta, con el objetivo de aclarar las circunstancias que rodean la consulta, lo que puede evitar que cambiemos inconscientemente el alcance de ella en el momento de la interpretación.

Considerando la fuerte inclinación de los textos del libro hacia la ética y la corrección de nuestras acciones resultan más fáciles de interpretar preguntas del tipo de: "¿Es correcto hacer esto?", "¿Es incorrecto comprar eso?", “¿Debo aproximarme a Fulano?", “¿Es conveniente ir para ...?", “¿Es adecuado entrar en contacto con x ...?"

El énfasis que el Yi Jing plantea en las acciones y sus consecuencias nos obligan a identificar muy bien cuál es la acción principal sobre la que se aplicará la respuesta; para ello, es necesario identificar claramente cuál es el verbo principal de la pregunta. Por ejemplo, en el caso de: "¿Es conveniente comunicar a fulano mi ida a xxx?", podemos observar que existen dos acciones: "comunicar" e “ir”. Entonces, ¿qué hacer con una respuesta del tipo: "El ejército retrocede. Ninguna culpa"? ¿Debo comunicar o no? ¿O será que no debo ir? Un rápido examen de la pregunta muestra que la acción principal, objeto de la duda, es "comunicar" mientras que "ir" funciona simplemente como un complemento y es sobre “comunicar” que se deben aplicar los consejos obtenidos. Una formulación más fácil de interpretar sería dejar un solo verbo como, por ejemplo: “¿Es conveniente comunicar a fulano mis planes sobre xxx?"

Es muy recomendable mantener un registro de todas las consultas efectuadas. Esto será muy útil para relacionar varias cuestiones formuladas a lo largo del tiempo. El Yi Jing nos mostrará esa relación repitiendo hexagramas (indicando que la situación, en el fondo, no cambió, sólo cambiaron nuestras consultas) o presentándolos en alguna secuencia esclarecedora (destacando la evolución histórica de la situación).

Consultas puntuales

Por supuesto, podemos efectuar consultas motivadas por situaciones específicas sobre las cuales tenemos dudas, ya sean sobre los orígenes de la situación, sobre los diversos factores que influyen en ella o sobre la actitud correcta que debemos adoptar para enfrentarlas. Lo que debemos evitar es intentar saber: "¿qué es lo que va a pasar?". Como ya vimos, el funcionamiento del Yi Jing no implica la existencia de un destino prefijado o de una entidad que tiene cierta predisposición a actuar en cierto sentido. Él, simplemente, va a desentrañar las tendencias del momento, tanto en las que influyen en las posibles acciones de los personajes involucrados como aquellas que actúan de forma inmanente en la situación que nos perturba.

Las consultas pueden seguir los formatos destacados en el punto anterior, pero debemos insistir en la conveniencia de mantener un registro de las respuestas obtenidas porque, con mucha frecuencia, podremos observar cómo esas respuestas, que considerábamos puntuales y separadas, acaban mostrando un hilo conductor, hecho totalmente lógico si consideramos que se trata de problemas que tienen el mismo sujeto: nosotros mismos.

Series de consultas

Entramos aquí en el corazón del uso del Yi Jing como herramienta de autoconocimiento. Él puede ser utilizado para realizar una serie de consultas, encadenadas unas a las otras, motivadas, cada una de ellas, por la(s) respuesta(s) obtenida(s) en la(s) consulta(s) anterior(es), pero todas vinculadas por el mismo proceso macro que las une. La gran mayoría de los autores se opone a este procedimiento basado en el Dictamen del H04, Superando la ignorancia, que dice:

No soy yo quien busca al joven ignorante, el joven ignorante me busca.

A la primera consulta respondo; si se hace dos o tres molesta; molestando, no respondo.

Por desgracia, el error de estos autores está en la traducción de la palabra 瀆 , que, si bien significa 'repetir', como la mayoría adopta, también significa 'molestar, fatigar, aburrir, reiterar'. Así, el Dictamen del H04 se refiere más propiamente a la actitud del consultante y no a la posibilidad de efectuar una serie de consultas encadenadas por un hilo conductor. No estamos aquí recomendando la repetición de la misma consulta con formulación diferente, porque eso significaría que aplicamos poco esfuerzo para su interpretación, pero sí la de efectuar una secuencia de consultas donde cada una de ellas es consecuencia natural de la comprensión del consultante sobre la consulta anterior. Estas consultas pueden darse luego una tras otra, o seguidas por intervalos más o menos prolongados, pero siempre unidas por la vinculación entre ellas.

Este procedimiento es particularmente útil si el consultante se encuentra en un proceso de autoanálisis en curso, ya sea con acompañamiento de un profesional o solo. Será fácil observar la estrecha correlación entre los dos procesos y la iluminación mutua que se establece entre ellos: un descubrimiento terapéutico que conduce a una consulta, la respuesta a una consulta que conduce a un avance terapéutico.

Aquí, más que nunca, es necesario un registro cuidadoso de las consultas e interpretaciones ya que, no infrecuentemente, con el progreso del proceso nuevas interpretaciones y relecturas se ponen a disposición para las consultas anteriores, resultado de los insights obtenidos por las nuevas consultas. Con el riesgo de ser repetitivo, debemos señalar que a veces una respuesta puede parecer inicialmente que no corresponde totalmente a la pregunta o, hasta, ser totalmente confusa, sólo para descubrir posteriormente, en esas relecturas, que esa respuesta estaba indicando la semilla de una situación que no era percibida por el consultante en el momento inicial, porque aún estaba en sus inicios, y que sólo después de un tiempo pasó a ser visible y tener sentido, manifestándose como una tierna planta que nace del suelo. Además, en este caso, Yi Jing generalmente responde a lo que constituye el eslabón fundamental de las consultas seriadas, más de que a las consultas puntuales que se están formulando. Es como si el Yi Jing dijera: "Hay otras cosas en marcha que no estás viendo ..., y, por lo tanto, ni siquiera sabes preguntar sobre ellas".

Un aviso: el párrafo anterior no debe servir de justificación para una conclusión apresurada sobre una determinada respuesta, del tipo: “¡Ah!, en esta respuesta que no estoy entendiendo debe haber algo misterioso que no veo”, abandonando los esfuerzos para interpretarla. Cada consulta DEBE ser agotada al máximo de nuestras capacidades, ya que sólo el avance posterior en las nuevas consultas es que va a abrirnos la comprensión de lo que antes no veíamos.

MÉTODOS DE CONSULTA

A lo largo de la historia del Yi Jing se han concebido varios métodos para efectuar las consultas que posibilitan su uso como herramienta para el autodesarrollo. De todos ellos, los que tienen mayor interés para nosotros son tres, a ser explicados a la continuación, pero antes debemos efectuar algunas definiciones que se aplican independientemente del método utilizado.

Un hexagrama está formado por seis líneas superpuestas en las que podemos diferenciar la posición y el tipo de línea que la ocupa. "Posición" se refiere a la secuencia de líneas, empezando por la 1ª, inferior, y terminando con la 6ª, superior, mientras que 'Tipo' se refiere a la calidad de la línea que ocupa cada posición.

El proceso de determinación de la respuesta consiste en identificar el tipo de línea que ocupará cada posición, procedimiento que deberá repetirse, siempre, seis veces, ya que el montaje del hexagrama se hace línea por línea, empezando por la que ocupará la posición inferior (a 1ª) y terminando por la que ocupará la posición superior (la 6ª).

Independientemente del método elegido, cada una de las repeticiones pueden conducir a cuatro resultados posibles, correspondiendo cada uno a un tipo diferente de línea:

Tradicionalmente las líneas se identifican, dentro de cada hexagrama, por el nombre y la posición, así tenemos, por ejemplo: seis en la primera; siete en la cuarta; nueve en la tercera, siete en la quinta, etc.

En el libro “Yi Jing (I Ching) Una herramienta para el autoconocimiento” hemos adoptado la siguiente convención para referirnos a hexagramas y líneas, sin mencionar el tipo de línea que ocupa cada posición:

Monedas

Es un método rápido de consulta y el más difundido en Occidente. En él se utilizan tres monedas, asignándose, arbitrariamente, los valores '2' o '3' a cada una de las caras. Vamos a utilizar el valor '2' para cara y '3' para cruz.

Las monedas deben ser sacudidas y tiradas en la mesa; los valores de las caras visibles deben sumarse y el resultado registrado como correspondiente a la primera posición, inferior, del hexagrama. Los resultados posibles, y los tipos de líneas que corresponden a cada uno, son:

2 + 2 + 2 = 6——x——línea abierta, que cierra posteriormente (yin que se convierte en yang)
2 + 2 + 3 = 7—————línea cerrada (yang fijo)
2 + 3 + 3 = 8—— ——línea abierta (yin fijo)
3 + 3 + 3 = 9——0——línea cerrada, que se abre posteriormente (yang que se convierte en yin)

El proceso se repite seis veces, obteniéndose así el hexagrama completo.

Analizando más profundamente los resultados, vemos que las monedas pueden caer de la siguiente manera:

Moneda 1Moneda 2Moneda 3Suma
2226
2237
2327
2338
3227
3238
3328
3339

Como vemos, tenemos ocho resultados diferentes, de los cuales una vez puede salir '6', otra vez puede salir '9', tres veces pueden resultar en '7' y las otras tres en '8'. Dicho de otra manera:

Como tanto '6' y '8' equivalen a líneas abiertas y '7' y '9' a líneas cerradas, tenemos:

Como tanto '6' y '9' corresponden a líneas mutables y '7' y '8' a líneas fijas, tenemos:

En pocas palabras:

Varillas

Es el método de consulta tradicional chino que se remonta a la dinastía Zhou (1045-256 a. C.) y aún hoy puede observarse, en la puerta de los templos chinos, la presencia de "lectores de fortuna" que utilizan este método. Él está consagrado por su antigüedad y consiste en una manipulación compleja de 50 varillas, que se dividen aleatoriamente en grupos siguiendo un proceso de cierta complicación. Una explicación detallada del método se puede encontrar en Wilhelm, pág.276.

El procedimiento con las monedas se suele presentar como equivalente al de varillas, pero no es así. Por un lado, las varillas se constituyen en un procedimiento, por así decir, más lúdico y estético que el otro: no sólo las varillas son más elegantes que las monedas, pero deben ser manipuladas en un proceso que lleva cierto tiempo, facilitando una mayor "integración" entre el estado espiritual del consultante y la posterior interpretación. Por otro lado, existe una diferencia significativa entre los dos métodos en lo que concierne a las probabilidades de obtención de líneas mutables, lo que presenta connotaciones teóricas interesantes. Wilhelm llega a mencionar esa diferencia, pero no profundiza en ella ni extrae ninguna consecuencia de ella. 2

El cálculo probabilístico para el método de las varillas es relativamente complejo, pero se llega al siguiente resultado:

Por lo tanto:

Hasta aquí, los resultados para líneas abiertas y cerradas y para mutables y fijos son idénticos a los obtenidos con las monedas. La diferencia aparece cuando verificamos que para obtener un '6' la probabilidad es 1/16 mientras que, para obtener un '9', es de 3/16, o sea, la probabilidad de obtener una línea cerrada que se abre es tres veces mayor que una línea abierta que se cierra, mientras que utilizando monedas los dos tipos de líneas tienen la misma probabilidad: 1/8. 3

Esta diferencia tiene profundas implicaciones, ya que influye tanto en el tipo de líneas móviles que pueden ser obtenidas en una consulta, como en las propias bases conceptuales del libro, cuál es, LA ENERGÍA YANG CAMBIA TRES VECES MÁS FACILMENTE QUE LA ENERGÍA YIN. Es decir, la "iniciativa" se transforma con más facilidad en la "conformidad" que en el contrario. En otras palabras, el yang es más 'creativo' y el yin más 'estructurado'; de ahí que el método de las varillas refleja con más agudeza las imágenes tradicionales del yang como 'movimiento', 'agitación' o 'impulso' y el yin como 'solidificación', 'conformidad' o 'reposo'.

Al analizar las líneas fijas podemos comprobar también que un '8' es un 40% más probable que un '7' (7 veces en el primer caso y 5 veces en el segundo). Esto significa que la conformidad tiene una tendencia mayor a permanecer en ello de lo que la iniciativa mantenerse activa.

Barajas

Es posible reunir en un método de consulta tanto el patrón probabilístico cuanto el manejo lúdico del método de las varillas con la sencillez de las monedas. Para ello se utiliza parte de una baraja (32 cartas a un todo), asignándose arbitrariamente un palo a cada tipo de línea. La cantidad de cartas de cada palo dependerá del tipo de línea correspondiente, de acuerdo, por ejemplo, a la siguiente tabla:

Como en una baraja hay 13 cartas por palo, se añade un comodín que es considerado como perteneciente al palo de espadas.

En este método, el consultante baraja las cartas, sin mirar al frente de las mismas. Cuando le parezca apropiado, gira una de las cartas, registrando el tipo de línea correspondiente al palo extraído y asignándolo a la primera línea. Retornando la carta a la baraja, reinicia el proceso, repitiéndolo seis veces. Así, la manipulación de las cartas es equivalente al manejo de las varillas y el consultante puede adecuar la velocidad de la consulta a su tiempo interno.

Se observa que la facilidad de manejo es la misma que con las monedas y las probabilidades son las mismas que con las varillas ya que:

Esto significa que el método preserva tanto la mayor tendencia de las líneas cerradas en abrir ('9') de que las líneas abiertas en cerrar ('6'), es decir, entre las tendencias a cambiar del yang y del yin, cuanto a la mayor tendencia a la estabilidad de la conformidad ('8'), en comparación con la iniciativa ('7').

Ritual

No existe ninguna divinidad a ser invocada en el momento de la consulta, divinidad que quedaría agradecida o satisfecha si el consultante siguiera cierto ritual. También el ritual no tiene ningún efecto 'mágico' ni influye en la respuesta. Pero, indudablemente, quien se sentirá mejor siguiendo cierto ritual es el propio consultante.

El ritual tiene como función marcar la importancia de la consulta y sirve para destacar la singularidad del momento, en el cual nos predisponemos a enfrentar un problema que nos preocupa. Por otro lado, el ritual ayuda a desalentar consultas superficiales, carentes de una motivación sólida.

Otra función importante del ritual es la de contribuir a desvincularnos de las emociones con que iniciamos la consulta: expectativas, preferencias, deseos o ideas preconcebidas sobre el resultado de esta. Esto permitirá abrirnos a las emociones producidas por la respuesta, tanto por la visualización de sus imágenes y la lectura de sus textos que, como se menciona en la ‘Primera parte: Fundamentación Teórica del libro’, se corresponden con los procesos con los que lidiamos y con sus tendencias inmanentes. Así, habremos facilitado la interpretación de la respuesta y podremos elegir con más propiedad la conducta adecuada al momento.

El ritual por seguir es un asunto del foro íntimo de cada uno de nosotros y se va estructurando en la medida que aumenta la familiaridad con el libro y con el mecanismo de obtención de la respuesta.

Algunas sugerencias:

Obtenida la respuesta a nuestra consulta tenemos el desafío de interpretarla. Para ello debemos penetrar en el lenguaje simbólico en el que el modelo fue expresado para el cual encontraremos ayuda en la segunda parte del libro: "Glosario".

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NOTAS

  1. Este trabajo incluye fragmentos del libro del autor: “Yi Jing: Una herramienta para el autoconocimiento”, que puede encontrarse en este sitio www.yijingorienta.com.br/ .
  2. Wilhelm, p.277, dice: "Como se puede comprobar, es más fácil obtener el número 5 que el número 9", pero no hace nada con esa información. Obs.: No hay que confundir ‘5’ y ‘9’ con los tipos de líneas ya vistos, ya que se refieren a particularidades del método de las varillas que no se explicitarán aquí.
  3. Helmut Wilhelm, en el "El significado de Yi Jing" (p.23), menciona esta diferencia de probabilidades, pero tampoco profundiza ni en su significado ni en las consecuencias de esa diferencia.